martes, 20 de abril de 2010

Los 7 pecados de la memoria

Mediante técnicas de neuroimagen y experimentos psicológicos, Daniel Schacter, profesor de psicología de la U. de Harvard y especialista en memoria y neuropsicología y autor del libro Los siete pecados de la memoria, estudia los engranajes de la memoria. Schacter explica que la memoria no es tan fiable cuando lo que intentamos recordar son los detalles de lo que ha sucedido hace tiempo. Pero, a veces, cuando la memoria parece engañarnos, lo hace para sintetizar el significado general de nuestra experiencia, para darle un sentido a lo que nos ha sucedido.

El libro de Schacter describe siete pecados o defectos de funcionamiento de la memoria, que son transcurso, distractibilidad, bloqueo, atribución errónea, sugestibilidad, propensión y persistencia.



El transcurso consiste en cómo afecta el paso del tiempo a nuestra memoria. Puede darse cuando olvidamos el nombre de alguien que no vemos hace tiempo o no recordamos algunos detalles de lo que hicimos hace unos días.

La distractibilidad sucede cuando se hace algo y luego no se recuerda haberlo hecho. ¿Dónde hemos dejado las llaves, las gafas, etc? No se debe a que haya pasado el tiempo y se nos haya olvidado, sino que no prestamos suficiente atención cuando lo hicimos.

El bloqueo se da cuando somos conscientes de que sabemos algo pero por muchos esfuerzos que hacemos, no conseguimos recordarlo. La información está en nuestro cerebro y a veces recordamos detalles "Es un nombre que empieza por C", "Lo tengo en la punta de la lengua", pero no lo recuperamos.

En el caso de la atribución errónea, la persona recuerda, o cree recordar hechos que no han sucedido en realidad. Lugares en los que no hemos estado o sí, pero en fechas distintas a las que recordamos... Los efectos son más sutiles y es más difícil de demostrar, sin embargo, parece ser un fallo bastante común: después de leer "robo" y "alberto" muchas personas pueden recordar erróneamente haber leído "roberto".

La sugestibilidad es un fallo similar pero que ha resultado inducido de algún modo. En el libro se relatan varios casos dramáticos, "En un caso británico publicado en la década de 1970, Peter Reilly llegó a su casa y descubrió el cadáver de su madre asesinada. Enseguida lo comunicó a la policía que lo identificó como sospechoso y le hizo un test de polígrafo que Reilly no superó. Aunque al principio negó ser el asesino, poco a poco acabó convencido de que había cometido el crimen y firmó una confesión escrita. Al cabo de dos años fue exculpado al aportarse nuevas pruebas según las cuales él no podía haber asesinado a su madre".

La propensión es el modo en el que nuestra mente hace uso de nuestros recuerdos para servirnos de utilidad en el presente. Existen cinco tipos de propensión: la de conformidad, la de cambio, la de percepción retrospectiva, la egocéntrica y la estereotípica.

La propensión de conformidad y la de cambio son las que se activan cuando adaptamos nuestros recuerdos del pasado para que concuerden o se diferencien de nuestro presente. Así, personas que son felices hoy y fueron infelices en el pasado, tienden a recordar el pasado como una época felíz, o a la inversa, personas que son infelices hoy aunque fueron felices en el pasado tienden a recordarlo como una etapa no tan felíz. En el caso de la propensión al cambio, personas que creen haber evolucionado respecto a cómo eran en el pasado, tienden a exagerar su percepción.

Según la propensión de percepción retrospectiva, una vez conocida una opinión sobre un tema es irremediable que nuestra opinión se vea influida. Por este motivo, según estudios realizados con médicos, aquellos que supieron de un diagnóstico anterior ofrecieron un mayor número de diagnósticos similares que aquellos que los desconocían.

Por otra parte, la propensión egocéntrica determina que las personas tendemos a evaluarnos de una manera exageradamente positiva a nosotros mismos y la estereotípica que tendemos a recordar aquella información que entra dentro de los estereotipos, ya que es más fácil de recordar.

La persistencia tiene lugar cuando por mucho que tratemos de apartar de nuestra mente un recuerdo, no somos capaces, y éste vuelve y regresa continuamente. Esta situación se da cuando no podemos quitarnos de la cabeza una melodía o cuando una persona siente remordimientos por algo que ha hecho.