jueves, 28 de octubre de 2010

La ISS podría convertirse en una futura lanzadera espacial para vuelos extraterrestres

La ISS podría convertirse en un futuro en una lanzadera espacial para montar naves que viajaran al espacio profundo. Así lo ha anunciado la ESA y, aunque de momento sólo se trata de una posibilidad, se lograría de esta forma dar salida a la Estación Espacial Internacional en el futuro.

La directora de vuelos tripulados de la Agencia Espacial Europea (ESA), Simonetta Di Pippo, ha confirmado la posibilidad de que la Estación Espacial Internacional (ISS) pueda convertirse en una lanzadera para futuras misiones extraterrestres, según informa la BBC. La intención de la Agencia es utilizar la ISS, cuya vida se va a prolongar otros 10 años, como campamento base en el que se podrían montar naves espaciales que luego realizaran vuelos orbitales alrededor de la Luna, evocando la misión tripulada que el Apolo VIII de la NASA realizó en 1968.

«La idea es subir a la Estación los elementos e intentar montarlos allí mismo para orbitar la Luna en una nave pequeña, pero antes necesitamos hacer más trabajo técnico», afirma Di Pippo. Pero, en principio, sólo es sólo una posibilidad en la que piensan tanto las cinco agencias (NASA, ESA, la rusa, la japonesa y la canadiense) como los defensores del turimo espacial.

Con esta posibilidad se encontraría también una misión para la ISS en el futuro. En esa nueva etapa se seguirían realizando experimentos científicos en gravedad cero, que ahora llevan unas 70 horas de trabajo a la semana, pero quedaría tiempo para actividades relacionadas con el desarrollo de la exploración del espacio profundo, desde el montaje de invernaderos para producir alimento a telemedicina o montaje de vehículos espaciales.

Este anuncio coincide con el nuevo plan de la NASA que el presidente Obama acaba de aprobar, el programa Constelación de vuelos tripulados al satélite terrestre. Y tal y como se plantea en él, si los humanos viajan algún día a Marte, la nave no podría ser lanzada desde la Tierra, sino desde una escala intermedia, como la ISS, donde la nave sería supervisada por los astronautas. La tripulación volaría en un cohete tipo Soyuz y en la Estación se cambiaría al vehículo que los llevaría al espacio profundo.