miércoles, 13 de octubre de 2010

Cuando el Sol se volvió Júpiter por un momento

El Sol-Júpiter, una imagen captada por el Observatorio de Dinámicas Solares (SDO) durante el eclipse con la Tierra.

"Los errores pueden ser hermosos a veces". Es el mensaje en Twitter con el que el Observatorio de Dinámica Solar de la NASA daba cuenta en Twitter de la última imagen captada por su telescopio.

En ella la sombra de la Tierra dibuja lo que parecen las bandas de Júpiter sobre el Sol. "Ahora sabemos qué pasaría si Júpiter y el sol tuvieran un hijo", bromea Ralph Seguin, ingeniero del Laboratorio de Astrofísica en declaraciones recogidas por la revista Wired.

La sonda SDO lanzada el 11 de febrero de este año, es la nave más avanzada que se haya construido para estudiar la estrella de nuestro Sistema Solar. Durante su misión de cinco años, SDO examinará el campo magnético del Sol y ayudará a mejorar los conocimientos sobre la influencia de la radiación solar sobre la química atmosférica y el clima de la Tierra.

El SDO se encuentra situado sobre Nuevo México. Su posición le permite seguir al astro sin 'interrupciones' estelares, pero cuando se acercan los equinoccios de primavera y otoño, la Tierra se interpone en su camino y el eclipse hace que su telescopio se quede temporalmente 'ciego'.

El Sol-Júpiter es el resultado de la composición de imágenes a través de diferentes filtros tomadas justo cuando el SDO salía del apagón. Las bandas que hacen que el astro luzca como el planeta gaseoso no son otra cosa que resquicios de la sombra de la Tierra moviéndose a través del Sol.

El instrumental del SDO

El observatorio lleva tres instrumentos que permitirán estudiar los misterios que envuelven los campos magnéticos y la radiación ultravioleta del Sol:

- El telescopio 'Atmospheric Imaging Assembly' (AIA) produce imágenes de la totalidad del Sol en alta resolución y de su atmósfera en múltiples longitudes de onda no visibles desde la Tierra.

- El 'Helioseismic and Magnetic Imager' (HMI) es capaz de ver el interior del Sol para medir los movimientos de plasma que luego generan los campos magnéticos.

- Y el 'Extreme Ultraviolet Variability Experiment' (EVE) mide la cantidad de energía emitida por el Sol a través de sus rayos ultravioletas extremos que son totalmente absorbidos por la atmósfera terrestre y por eso no pueden medirse desde el suelo.