viernes, 11 de diciembre de 2009

Sexto sentido: ¿Tenemos un sistema sensorial escondido?

Un nuevo estudio asegura que los seres humanos contamos un sistema sensorial que nunca había sido descubierto hasta ahora. El equipo de investigación, a cargo de Frank Rice, profesor de neurología en Albany Medical College en Nueva York, afirma que contamos con un subsistema completamente separado de los nervios pero que nos proporciona también la capacidad de “tocar” y “sentir” ¿Es posible que exista algo así, o solo se trata de una mala interpretación de los datos disponibles?


Todos hemos oído la expresión “sexto sentido”. En general, quien menciona esa frase se refiere a algún tipo de percepción que queda fuera de los cinco sentidos “tradicionales”. Dicho sexto sentido suele asociarse casi siempre a la percepción extrasensorial o alguna pseudociencia por el estilo, por lo que la comunidad científica jamás se había interesado por buscar seriamente tal cosa. Sin embargo, un nuevo estudio podría demostrar que el cuerpo humano está equipado con un sistema sensorial separado de los nervios, capaz de proporcionarnos la capacidad de “tocar y sentir”. Todos sabemos que nuestro cuerpo cuenta con millones de terminaciones nerviosas de diferentes tipos ubicadas justo por debajo de la piel. Existe toda una “red de comunicaciones” destinada a llevar los datos que estos verdaderos sensores recogen a nuestro cerebro, que en definitiva es el órgano encargado de percibir el entorno. Sin embargo, existe otra red similar, escondida entre los vasos sanguíneos y glándulas sudoríparas, que de forma independiente a la primera nos proporcionaría también la capacidad de “sentir”. Dicha red ha sido hallada en al menos dos pacientes, que por supuesto ignoraban que tal cosa se encontraba en su piel.

"Es casi como oír el sutil sonido de un instrumento único en medio de una sinfonía", dice Frank Rice, profesor de neurología en Albany Medical College en Nueva York y autor del estudio. "Solamente cuando desvías tu atención de las terminaciones nerviosas asociadas con la sensaciones normales de la piel puedes apreciar la sensación oculta," explica. Según el especialista, nuestra piel, el órgano más grande del cuerpo, tiene algunas cualidades extraordinarias, como por ejemplo la capacidad de “oír”. En efecto, el nuevo hallazgo -que ha sido debidamente detallado en la edición de diciembre de la revista Pain- podría ayudar a los científicos a entender las razones de algunos misteriosos dolores de cabeza como las migrañas y las fibromialgias. El estudio, y otros realizados por el equipo, fue apoyada por el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos y varias empresas farmacéuticas.

¿Contamos un sistema sensorial que nunca había sido descubierto?

El equipo descubrió este nuevo “sistema sensorial” cuando estudiaba dos pacientes que nacieron con muy poca capacidad de sentir dolor. Esta es una condición extremadamente rara, llamada insensibilidad congénita al dolor. Otros individuos con esta condición tienen la piel excesivamente seca, a menudo pueden mutilarse accidentalmente, y por lo general adolecen de graves deficiencias mentales. “Curiosamente, nuestros ensayos efectuados con instrumentos lo suficientemente sensibles revelaron que todas las sensaciones de la piel se encontraban gravemente afectadas, incluyendo las respuestas a diferentes temperaturas y contactos mecánicos”, dice Dr. David Bowsher, otro de los investigadores. Bowsher tomó biopsias de la piel y las envió al laboratorio de Rice para que efectuase un análisis microscópico de las terminaciones nerviosas. “Descubrimos con sorpresa que la piel que recibimos carecía de todas las terminaciones nerviosas que normalmente se asocia con las sensaciones en la piel”, explica Rice. “Sin embargo, ¿cómo sienten algo estas personas?”, se preguntaron.

A pesar de que los pacientes carecían de las terminaciones nerviosas habituales en la piel, Rice y sus colegas encontraron terminaciones nerviosas en los pequeños vasos sanguíneos y glándulas sudoríparas. “Al parecer, estos individuos únicos son capaces de sentir cosas a través de estas terminaciones nerviosas restantes,” dice Rice. “Durante muchos años, mis colegas y yo hemos detectado distintos tipos de terminaciones nerviosas en pequeños vasos sanguíneos y glándulas sudoríparas, que simplemente se supone que regulan el flujo de sangre y sudor”, continúa. Nunca pensamos que “pudiesen contribuir a la sensación consciente. Sin embargo, aunque todas las otras terminaciones sensoriales no aparecen en esta piel inusual, los vasos sanguíneos y glándulas sudoríparas tenían terminaciones nerviosas.”

Realmente, se trata de un resultado sorprendente. Sin embargo, es muy difícil -al menos en esta etapa del estudio- generalizar a toda la humanidad los resultados obtenidos. Los dos pacientes que han sido analizados contaban con una (muy) extraña condición genética, que había eliminado por completo las terminaciones nerviosas normales de toda su piel. ¿No podría ser este mismo defecto el responsable de que sus vasos y glándulas tengan “sensores” adicionales? Es posible que sí. De todos modos, no deja de ser curioso que haya gente entre nosotros que posee un “sentido” adicional. ¿No crees?

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