jueves, 24 de diciembre de 2009

Desarrollan una venda parecida a la piel que evita la muerte en quemados graves

Investigadores de la Universidad de Tel Aviv han desarrollado unas vendas parecidas a la piel que evitan la muerte a los pacientes con quemaduras severas.

Según un estudio publicado por la Universidad de Tel Aviv (Israel), el equipo de la profesora Meital Zilberman, ha desarrollado un vendaje revolucionario que permitirá evitar la muerte a pacientes con quemaduras severas.

A pesar de los especiales cuidados a que se someten los enfermos con quemaduras severas, el 70% de las muertes se debe a las infecciones que contraen al tener la piel en carne viva. Según el equipo de Zilberman, este elevado porcentaje va a disminuir gracias a este nuevo invento.

Se trata de un nuevo apósito parecido a la piel humana que va impregnado de antibióticos y sustancias curativas y que se disuelve cuando ya ha hecho efecto. Las vendas están fabricadas con unas fibras especiales desarrolladas también por la profesora Zilberman.

Pueden ponerse directamente en contacto con la piel del paciente y van liberando los medicamentos. Además, este tejido actúa como escudo protector contra las bacterias que pueden contaminar las heridas, una de las principales causas de mortandad de estos pacientes.

No es tan simple como parece

Según ha explicado Zilberman, la piel sirve para varios propósitos diferentes. Por esta razón, "los apósitos deben mantener cierto nivel de humedad al mismo tiempo que actúa como escudo". "La curación no debe ser muy rápida ni muy lenta, si va deprisa, la herida se seca y no cura bien. Si es demasiado lenta, incrementa el riesgo de contagio", dice el profesor.

El apósito aún no tiene nombre. Está diseñado para imitar la piel y proteger el cuerpo. Combina propiedades mecánicas y físicas, con lo que los investigadores médicos hablan de "un perfil de liberación deseada de antibióticos".

Estadísticas de mortalidad

A diferencia de los antibióticos orales, los aplicados de forma local pueden atacar las bacterias dañinas antes de que entren en el cuerpo y evitar así infecciones, sepsis, o la muerte.

"Las personas que sufren de quemaduras grandes no suelen morir a causa de la quemadura en sí. Los culpables mortales son las infecciones bacterianas secundarias que invaden el cuerpo a través de estas zonas vulnerables quemado", dice la profesora Zilberman.