domingo, 4 de septiembre de 2011

Británicos combatirán el calentamiento global con una manguera y un enorme globo

Académicos británicos planean elevar un globo de helio del tamaño de un estadio (100 a 200 metros de diámetro) a unos 20 kilómetros sobre la Tierra, el cual va atado a un barco con una enorme manguera de riego con el objetivo de lanzar cientos de toneladas de diminutas partículas químicas a la estratósfera. La meta es reflejar parte de la luz irradiada por el Sol y lograr reducir la temperatura del planeta. Noble, pero también bastante alocado.

El proyecto, llamado Stratospheric particle injection for climate engineering (Spice) y que será anunciado de manera formal el próximo mes, es el primer paso de este equipo de investigadores hacia la recreación de un volcán artificial, que también se convierte en la primera gran prueba en terreno de “geoingeniería”.

¿Y qué tiene que ver un volcán, si escupe piedras calientes y magma? Que al hacer erupción también inyecta partículas refrigerantes en la estratósfera, que hacen esta suerte de “efecto espejo” para rebotar algunos rayos solares de vuelta hacia el espacio, mitigando en parte los efectos del cambio climático.

Pero antes, el equipo académico de las universidades de Cambridge, Oxford, Reading y Bristol, probará una versión a escala del invento, que será elevado sólo a un kilómetro de altura en un lugar desconocido y que solamente liberará un spray de agua al aire (como el que se aprecia en la imagen). El experimento también busca medir el impacto de sulfatos y otras partículas de aerosoles al ser regadas directamente sobre la estratósfera.

“Probaremos solamente con agua pura, en cantidades suficientes para testear la ingeniería. Se requiere mucha más investigación”, explicó Matthew Watson, el líder de la investigación que cuenta con una subvención gubernamental y el apoyo de la Royal Society.