miércoles, 10 de diciembre de 2008

¿Por qué el cafe nos mantiene despiertos?

Es ampliamente conocido que el efecto del café en nuestro estado de ánimo se debe a su contenido en cafeína.
Pero, ¿por qué la cafeína tiene un efecto tan fuerte? La cafeína actúa estimulando el cerebro mediante el mismo mecanismo que las anfetaminas, cocaína y heroína, aunque sus efectos son menores. Manipula los mismos canales que las otras drogas, y éste es uno de los motivos a los que se debe sus cualidades adictivas.


En nuestro cerebro existe un compuesto químico llamado adenosina, que se une a determinados receptores y disminuye la actividad de las células nerviosas mientras estamos durmiendo. Para una célula nerviosa, la cafeína se parece a la adenosina y se enlaza a los receptores de adenosina. Sin embargo, como no es realmente adenosina, no disminuye la actividad celular como haría la adenosina. Por ello, la célula no puede "ver" a la adenosina ya que la cafeína ha ocupado todos los receptores a los cuales la adenosina se debería unir. Como resultado, la actividad celular aumenta en lugar de disminuir.
La glándula pituitaria percibe toda esta actividad y piensa que está ocurriendo alguna clase de emergencia, con lo cual libera determinadas hormonas que impulsa a las glándulas adrenales para producir adrenalina. La adrenalina es la "hormona de la lucha", y hace que tu corazón lata más rápido, que las vías respiratorias se abran, que el hígado libere azúcar al torrente sanguíneo para generar energía adicional, y que los músculos se tensen, listos para la acción. Debido a ello, tras consumir una gran taza de café tus músculos se tensan, te sientes alerta y puedes sentir que tu corazón late más rápidamente. Más aún, tal y como las anfetaminas, la cafeína también aumenta los niveles de dopamina, que se asocia con el sistema de placer del cerebro, generando sentimientos de placer y refuerzo.