miércoles, 16 de septiembre de 2009

Cambio climático agiganta a roedores

Las dimensiones de la cabeza de los roedores y la constitución de su cuerpo cambiaron en el pasar de los últimos cien años, a causa del aumento de la población de seres humanos y las alteraciones en el clima, afirmó una investigación sacada por la revista PLoS ONE.



De acuerdo a un ecólogo de la Universidad de Illinois, Oliver Pergams, los cambios no solamente de tamaño sino también en la forma en este orden de mamíferos en apenas un siglo fueron sustanciales. Pergams ha manifestado que se percató de los cambios en la anatomía en dos tipos de roedores apartados geográficamente, uno en Chicago y el otro en California. “He sospechado que no fueron los ejemplos únicos y me he preguntado si sucedían en todo el planeta, qué serían los orígenes”, apuntó.



El experto examinó roedores en los museos de distintas partes del mundo y sacó medidas anatómicas de 1,300 ejemplares de América, Asia y África juntados y embalsamados desde 1892 al 2001. Además comparó especímenes recogidos en unas islas poco pobladas con los de sitios de elevada densidad demográfica.



Agigantamiento de los roedores



El ecólogo encontró modificaciones en 15 características orgánicas, diez de estas se vincularon con los cambios de la población del hombre, la temperatura del ambiente, así como de toda clase de precipitaciones. “Los rápidos cambios, al contrario de lo que se pensó, parece que ocurren con mucha frecuencia en varios sitios del mundo”, subrayó Pergams.Agregó que parece haber una correlación importante en parámetros provocados por el hombre, como la densidad poblacional, con los causados por el cambio climático.



“Todas las especies se pueden adaptar a los cambios ambientales más velozmente que lo que se creyó, más que todo los mamíferos. Éstos que se pueden adaptar con más rapidez cuentan con mayores posibilidades de sobrevivir a los cambios en el ambiente ocasionados por el hombre”, ha indicado. Según Pergams, entender qué especies y poblaciones tienen más capacidades para cambiar tiene buena importancia en la conservación de la vida.